UCR garantiza calidad del café que consumen los costarricenses

Manrique Vindas Segura

Un panel de expertos catadores certifican que el consumidor degustará en su casa un café de sabor, aroma y características sensoriales que corresponden al perfil de café que escogió.

Un panel de expertos catadores certifican que el consumidor degustará en su casa un café de sabor, aroma y características sensoriales que corresponden al perfil de café que escogió.

El CITA es ahora parte fundamental de un eslabón que otorga un sello de garantía en los empaques de café, que certifica la calidad del producto.

La Cámara de Tostadores de Café de Costa Rica buscó el respaldo de la firma auditora NSF Internacional y el CITA de la UCR, para otorgar un sello de calidad válido a las marcas de café que quieran garantizar su producto.

Inicialmente han completado el proceso de certificación la Distribuidora Café Montaña para Café Montaña; la Tostadora el Dorado para sus marcas Café del Sol, Triángulo de Oro y Café 7am; y el Grupo Agroindustrial Numar para café 1820. Próximamente se unirán otras marcas.

El sello de calidad ya aparece en los empaques de las marcas que se han sometido al proceso de verificación de su producto. Este lleva una nomenclatura clara que identifica la categoría del café contenido en el empaque, ya sea este gourmet, puro, superior o tradicional. Además certificará que el café conserva siempre la misma consistencia, calidad y sabor.

Ticos cafeteros

El sello da la seguridad al consumidor de que cada vez que pruebe una determinada marca de café, esta le sabrá exactamente igual. Esto es de suma importancia para la fidelidad del cliente, ya que un estudio del 2013 solicitado por el Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) a la empresa UNIMER, determinó que el sabor es la principal característica que toman en cuenta los costarricenses para elegir el café que toman.

El sabor fue privilegiado por encima de factores como la marca, el aroma en la bolsa, el precio, el color, el aroma preparado y la calidad.

El sabor, a su vez, depende de varios factores, como las prácticas de manufactura constantes, el proceso de tostado y molido, el almacenamiento y el empaque.

Para obtener el sello de calidad, todos los productos deben pasar por un proceso de evaluación desarrollado por NSF Internacional, que es un ente de certificación mundial especializado en la certificación de productos alimenticios.

Sus oficinas centrales están en Estados Unidos de América (EEUU) y tiene una oficina regional en Costa Rica, desde donde se cubre a Centroamérica, Colombia y el Caribe.

El CITA de la UCR brinda el soporte analítico y técnico al proceso de certificación, que consiste en verificar las características químicas, físicas y microbiológicas específicas para cada categoría de café.

Para cerrar el proceso, el perfil único de la taza, es verificado por un panel de expertos catadores que certifican que el consumidor degustará en su casa un café de sabor, aroma y características sensoriales que corresponden al perfil de café que escogió.

Especialista en alimentos

La directora del CITA, la M.Sc. Carmela Velázquez Carrillo dijo que si el país no contara con los laboratorios bien equipados y especializados en alimentos del CITA, los análisis se deberían hacer en el extranjero con un costo mucho mayor. No obstante, dada la experiencia, equipamiento y personal calificado de este Centro, el ente certificador internacional le confió los análisis de las muestras.

La Dra. Velázquez dijo que en el CITA “analizamos los parámetros químicos, como contenido de azúcares, contenido de proteínas, de sólidos, de cenizas. El CITA se encarga de que un laboratorio acreditado haga análisis de recuentos microbiológicos como hongos y levaduras.

Finalmente establecemos parámetros sensoriales, para lo cual reunimos a un panel de expertos catadores que hacen la calificación al café. Entonces a partir de esa sumatoria de factores se le pone la categoría”.

Según explicó, que esto es una tarea permanente. El proceso inicia con una auditoría y un análisis de muestras, pero hay un protocolo de un muestreo permanente que incluye toma de muestras al azar en comercios y dos auditorías anuales en la planta. Estas muestras también son analizadas por el CITA.

El estudio mencionado del ICAFE, estableció que en personas entre los 35 y 44 años, 88 de cada 100 toman café con regularidad. Por otra parte, entre los 45 y 60 años, 93 de cada 100 costarricenses lo consumen activamente. El consumo nacional es elevado, ya que en promedio cada persona consume más de 4:00 kilogramos de café anualmente.

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