Alimentos a base de insectos reciben reconocimiento internacional

Alina Rodríguez R.

Estudiantes de la Universidad de Costa Rica desarrollaron una galleta hecha con harina de grillo y una mezcla seca para hacer tortas de plátano con harina de larva de escarabajo.

Los jóvenes son estudiantes avanzados de la carrera de Tecnología de Alimentos de la UCR y recientemente resultaron elegidos como finalistas de un concurso internacional el Instituto de Tecnólogos de Alimentos (IFT)

La mezcla seca para tortas Molibannann es uno de los productos, el otro son galletas para niños en forma de animales. Ambos equipos “disfrazan” los insectos para que los tabúes no impidan el consumo. (Foto: cortesía de Jessie Usaga)

El certamen llamado Developing Solutions for Developing Countries (Desarrollando soluciones para países en desarrollo) es organizado por la asociación de estudiantes del IFT y pretende que jóvenes de todo el mundo propongan productos y procesos con el objetivo de mejorar la calidad de vida de países en desarrollo, mediante la solución de alguna necesidad nutricional.

“De Costa Rica, este año participaron tres equipos: dos quedaron finalistas y un tercero quedó muy bien calificado, todos de la UCR. La carrera de Tecnología de Alimentos tiene 40 años de existir y esta es la primera vez en la historia que competimos a nivel internacional; entonces los resultados son muy buenos”, recalcó Jessie Usaga, profesora de las estudiantes reconocidas.

Usaga explicó que las jóvenes concursaron contra 59 equipos de todo el mundo que, al igual que ellas, se enfrentaron al reto de crear un producto nutritivo a base de insectos. Los jueces escogieron seis: Tres de Estados Unidos de América y Canadá y otros tres internacionales, que resultaron ser las costarricenses y un equipo de Malasia.

Tortitas y galletas

Uno de los equipos presentó una mezcla seca nutritiva a base de harina de plátano y larvas del escarabajo Tenebrio molitor dirigido a la población con desnutrición en Haití. Las estudiantes eligieron ese país porque es el más pobre de la región y tiene poco acceso a otras fuentes de proteína. Su idea es que las tortas, llamadas Molibannann, se puedan comer acompañadas de arroz y frijoles.

“El producto sería alto en proteína. La idea es que con esa porción los niños consuman un 84% de las proteínas del día. Además, consumirían todo el hierro que deben consumir en el día y la vitamina A. Así combatiríamos la anemia”, explicó Ana María Quirós, una de las participantes.

El producto, además de la harina de larva, contiene harina de plátano y camote. Las jóvenes decidieron utilizar plátano porque es el mayor cultivo de ese país y esperan que a partir del proyecto los haitianos puedan desarrollar su propia industria y distribuir el producto a través de entes gubernamentales que administran los comedores escolares.

Harina de grillo

En estos comedores y en los Centros de Educación y Nutrición y de Centros Infantiles de Atención Integral (CEN-CINAI) de nuestro país también desea colocar su producto el otro equipo de estudiantes.

Este grupo elaboró la Cricketa: una galleta hecha a base de harina de grillo. A diferencia del primer equipo, ellas decidieron trabajar con las comunidades de Los Chiles, La Cruz, Upala y Guatuso, en la zona norte de Costa Rica.

“Es de las zonas más vulnerables y donde se encuentran los niños con mayores deficiencias nutricionales en el país. Con nuestro producto queremos atacar deficiencias en hierro, vitamina A y proteína”, detalló Gloriana Hernández, una integrante del equipo, quien añadió que su producto también contiene harina de trigo y puré de camote.

Este grupo decidió que una galleta era la presentación más atractiva para los niños a los que quieren beneficiar con su producto, al sustituir las galletas con alto contenido de carbohidratos, que son las más consumidas.

Usaga recalcó que las jóvenes no habían recibido ninguna formación en su carrera respecto al uso de insectos, así que debieron aprender en el proceso con apoyo del Museo de Insectos de la UCR.

Con un manejo del tema a la perfección, las estudiantes explicaron que el uso de insectos para solventar necesidades nutricionales ha sido impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) por su alto contenido de proteína, comparable al de la res y el pollo.

“Desde el punto de vista ambiental es más sostenible, porque usa menos recursos y los aprovecha más”, destacó Hernández y explicó que se obtiene mayor cantidad de kilos al mezclar los vegetales con carne de grillo que con carne de res. “Entonces se aprovechan mucho mejor, utiliza menos agua y como se puede cultivar en forma vertical quita menos espacio”, agregó.

El equipo de Molibannann está conformado por Gloriana Herrera, Ximena González, Yock Mei Acón, Ana María Quirós, Valeria Brenes, Valerie Rangel y Marcela Rodríguez; mientras que el equipo de Cricketa son parte Cristina Azofeifa, Gloriana Hernández, Pamela Malavassi, Daniela Kopper y Krissia Villalta.

Las jóvenes presentarán sus proyectos en el congreso anual del IFT por realizarse en junio próximo; sin embargo están buscando patrocinios para poder asistir todas a defender su trabajo y representar a la UCR y al país. En caso de estar interesado en colaborar puede escribir al correo-e: jessie.usaga@ucr.ac.cr.