Instituto de la UCR tardaría solo 20 días en poner a disposición de la CCSS el tratamiento

Gobierno apoya con financiamiento la investigación del ICP-UCR para crear un suero anti-COVID-19

Manrique Vindas Segura

Científicos del Instituto Clodomiro Picado (ICP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), realizan, a paso redoblado, investigaciones que culminarán con la producción de un medicamento para tratar la enfermedad COVID-19 causada por el coronavirus SARS-COV-2.

Científicos del ICP-UCR, liderados por el Dr. Guillermo León, investigan para crear un tratamiento para la neumonía COVID-19 causada por el coronavirus SARS-COV-2 en coordinación con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Salud.

Debido a la importancia que representa para el país esta investigación del ICP-UCR, para crear un suero anti-COVID-19, el Gobierno de la República, por medio del Ministerio de Ciencia Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) y el Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), otorgará inicialmente ₡35 millones y espera apoyar con otros ₡70 millones.

En medio de la emergencia sanitaria que vive el país por el nuevo coronavirus, el apoyo financiero del Gobierno al ICP, fue dado a conocer el jueves 16 de abril en la conferencia de prensa habitual del mediodía para informar sobre la situación de la pandemia en el país.

El anuncio fue hecho por el jerarca del MICITT,  M.Sc. Luis Adrián Salazar Solís, quien se reunió la mañana de ese día de manera virtual con investigadores del ICP, quienes le explicaron lo onerosa que resulta una investigación de esa naturaleza.

Talento tico a la orden

Sobre este apoyo financiero, el M.Sc. Salazar relató que “hoy hablando con personas del Clodomiro Picado, me explicaban que 50 milígramos de una proteína que necesitan para poder desarrollar este proyecto, cuesta 35 millones de colones y adicionalmente a eso se suman una serie de factores, por lo que hacer un llamado a la empresa privada a colaborar es fundamental para seguir generando y que logremos tener esos avances científicos y esa cura lo más pronto posible a partir de conocimiento y talento costarricense”.

Por esa razón el CONICIT comunicó oficialmente ese mismo día que acordó “en su sesión del 7 de abril del año en curso darle financiamiento por 35 millones al Instituto Clodomiro Picado (ICP) para la compra de la proteína recombinante del Virus SARS-CoV-2 con el propósito de producir inmunoglobulinas neutralizantes equinas como posible tratamiento del COVID-19”.

La presidenta del Consejo Director del CONICIT, Dra. Giselle Tamayo Castillo,  dijo que "dichosamente para Costa Rica, el proceso de purificación de plasma no difiere en su ciencia de lo que ha venido realizando el ICP desde hace 50 años, cuando produce suero antiofídico, no solamente para nuestro país, sino para América Latina y África subsahariana. Por ello, el ICP fue identificado por la CCSS como un aliado estratégico para  implementar una terapia alternativa utilizando inmunoglobulinas neutralizantes humanas y equinas".

Tres posibilidades

Para elaborar el suero, el ICP se ha orientado en tres líneas de acción. Una es sustraer el plasma de un paciente que ya superó la enfermedad y fraccionarlo para extraer la parte donde se encuentran los anticuerpos que atacaron el coronavirus. Luego realizar una transfusión de ese plasma sanguineo purificado a un paciente que presente cuadros severos por el COVID-19.

La segunda línea pretende usar también la sangre de un paciente que ya superó la enfermedad para purificar los anticuerpos que produjo su organismo al defenderse del coronavirus, seguidamente purificar estos anticuerpos que permitirán neutralizar la capacidad del virus para producir la enfermedad, también denominados inmunoglobulinas. Los anticuerpos ya no estarían en el plasma sanguíneo, sino en viales de suero anti COVID-19. En este caso sería suero y no plasma, lo que se inyectaría en un paciente grave.

En estas dos primeras líneas de investigación existe una traba que radica en contar con suficientes donadores de plasma sanguíneo, pues deben ser personas que ya hayan superado la enfermedad por COVID-19, lo que les haya permitido desarrollar anticuerpos contra el coronavirus SARS-CoV-2. Además deben cumplir ciertos requisitos de peso, edad y no haber padecido ciertas enfermedades.

Aunado a eso, para obtener un máximo de 50 dosis de plasma se requieren 25 personas donando un litro de sangre cada una.

De esa dificultad para conseguir la materia prima que es la sangre, surge la tercera línea de investigación que se ha trazado el ICP.

Esta tercera opción busca generar anticuerpos contra las proteínas del coronavirus de manera similar a como lo ha hecho durante años el ICP con los antivenenos al fabricar sueros antiofídicos que contienen anticuerpos contra el veneno de una determinada serpiente. El plasma sanguíneo no se obtiene de personas a las cuales haya mordido una serpiente, sino de caballos a los cuales se les inyecta una pequeña dosis del agente contra el cual se quiere que generen anticuerpos. Así el plasma con anticuerpos contra el nuevo coronavirus se obtendría de estos animales.

A esta tercera posibilidad se refirió la Dra. Tamayo quien explicó que “se propone una tercera línea de acción para el país que permita obtener anticuerpos neutralizantes equinos, y así no depender de donadores de plasma. Este esfuerzo tan esperanzador, de las manos del Dr. Guillermo León y del Dr. Alberto Alape y su grupo de investigadores, podría poner en un lapso de tres meses alrededor de 600 dosis de inmunoglobulinas neutralizantes equinas".

La Dra. Tamayo, quien además de presidir el CONICIT es Catedrática de la Escuela de Química de la UCR, recalcó la necesidad de “aprovechar la gran experiencia del ICP en procesos similares que utiliza en la fabricación de antivenenos de serpientes”.

La experiencia, el conocimiento y la tecnología para obtener el medicamento ya existen en el ICP de la UCR, sin embargo es necesario obtener los permisos de rigor.

Sobre esto el Dr. Guillermo León Montero, coordinador de la División Industrial del ICP especificò que "en este momento tenemos instalada ya una planta piloto con la que es posible procesar el plasma. Si tuvieramos el plasma ya, hoy mismo podríamos empezar a procesarlo. Y en lo que estamos trabajando, sobre todo, es en la parte documental para poder registrar el producto ante las autoridades de salud, de manera que sea autorizado el ejercicio que vamos a estar haciendo".

En cuanto a los plazos el investigador líder del proyecto el Dr. Montero, aclaró que "Una vez que la Caja del Seguro Social nos hiciera llegar el plasma, nosotros tardaríamos aproximadamente tres días en el proceso de manufactura del medicamento y aproximadamente 15 días en el proceso de control de calidad. Digamos que en 20 días la Caja tendría ya en sus bodegas el producto listo para ser usado".

El Dr. Guillermo León Montero, obtuvo la Licenciatura en Microbiología en la Universidad de Costa Rica en el año 1994, posteriormente cursó la Maestría en Inmunología en 1999 y el Doctorado en Microbiología y Química Clínica en el 2008, ambos en esta misma Universidad costarricense. En el 2009 fue galardonado con el Premio Nacional “Clodomiro Picado Twight”que otorga el Estado Costarricense por sus contribuciones en las áreas de ciencia y tecnología.

El investigador líder del proyecto para elaborar un tratamiento efectivo contra el coronavirus en nuestro país, es el Dr. Guillermo León Montero, investigador del ICP-UCR.

Esperanza ante la pandemia

Ya está científicamente demostrado que estos anticuerpos o inmunoglobulinas obtenidas de pacientes recuperados funcionan para contrarrestar infecciones causadas por virus respiratorios. (VER ESTUDIO).

Además estudios hechos en China con pequeños grupos de pacientes arrojaron resultados muy satisfactorios y esperanzadores.

Sumado a esto, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha hecho un llamado recientemente para investigar la utilización de plasma y de inmunoglobulinas purificadas para el tratamiento de la neumonía COVID-19 causada por el nuevo coronavirus.

El proyecto del ICP va dirigido a fabricar un suero anti-COVID-19 inyectable para pacientes que entren en cuadros graves y una complicación severa de su estado de salud a causa del coronavirus.

El medicamento inyectable será entregado a la CCSS para su aplicación a estos pacientes vía intravenosa.

El corolario del proyecto sería que la UCR pueda brindar al país, o incluso al mundo, una terapia para enfrentar la neumonía COVID-19 causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 y así disminuir su mortalidad y la morbilidad.

Además del ICP, trabajan en el proyecto el Laboratorio Clínico y el Banco de Sangre (LCBS) ambos de la UCR, en conjunto con la CCSS que coordinará todo el proceso y el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (INCIENSA) del Ministerio de Salud. Por su parte, la Escuela de Ingeniería de Materiales del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), conocido como TEC colaboraría realizando la esterilización del producto final por medio de radiación gamma.

El proyecto del ICP también recibe apoyo privado. Flory Cruz y Rodolfo Cruz donaron estos caballos para la investigación de un suero anti-COVID-19, que se planea fabricar a partir de la inmunización de caballos con proteínas del virus SARS-CoV-2.

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