Ciencia en el mundo

El virus SARS-CoV-2 está evolucionando para propagarse al máximo por el aire

ID
Rev. Manrique Vindas Segura
César A. Parral

Nueva investigación muestra que las personas infectadas con una variante del virus SARS-CoV-2, liberan en el aire hasta cien veces más virus que con las variantes del inicio de la pandemia.

Uno de los hallazgos de la investigación es que las mascarillas quirúrgicas y de tela bloquearon aproximadamente el 50% de la cantidad de virus que exhalaron las personas infectadas. Para el equipo de investigación, esa protección es significativa, pero “modesta”.

Fuente:
G.I.

No cabe duda que algunas de las nuevas variantes del SARS-CoV-2 se transmiten mejor que las anteriores versiones del coronavirus. Esta ventaja se debe en parte a que han desarrollado mutaciones que les permiten entrar con mayor facilidad a las células.

Ahora los resultados de un nuevo estudio sugieren que también tienen una capacidad mejorada para diseminarse en el aire.

“El SARS-CoV-2 está evolucionando hacia una generación de aerosoles más eficiente”, indica el artículo de la nueva investigación, dirigida por científicos de la Universidad de Maryland (Estados Unidos de América) y publicada en la revista Clinical Infectious Diseases.

Antes de llegar a esta conclusión, el equipo de investigadores (as) había reclutado, de mayo de 2020 a abril de 2021, a 49  personas enfermas de COVID-19 para analizar su potencial de contagio mediante diversas vías: muestras de saliva, de la cavidad nasal (hisopado) y aliento (con mascarillas y sin ellas)

Algunos de los pacientes estaban infectados con la variante Alfa, que fue identificada por primera vez en Reino Unido y se volvió dominante en el mundo en el segundo trimestre del 2021 antes de ser desplazada por la variante Delta.

Detectaron que los hisopos y la saliva de los infectados por Alfa tenían más cantidad de virus —o carga viral— que aquellos que contrajeron versiones anteriores de SARS-CoV-2.

Este aumento estuvo dentro de lo esperado debido a estudios anteriores sobre esta variante, caracterizada por su fácil propagación.

Al analizar su aliento mientras hablaban, encontraron que las personas infectadas con Alfa emitían de 73 a 100 veces más partículas virales en aerosoles gruesos y finos, respectivamente.

Esta carga viral aérea fue 18 veces mayor de lo que podría esperarse en relación a la carga viral presente en sus hisopos y saliva.

A diferencia de las gotas de moco o saliva, que pueden ser emitidas al estornudar, toser o gritar; los aerosoles son partículas muy livianas que pueden flotar en el aire y se liberan con facilidad al conversar, aun más cuando se habla en voz alta.

“Ya sabíamos que el virus en la saliva y los hisopos nasales aumentaban en las infecciones de la variante Alfa y que una persona infectada puede transmitir de cerca, mediante gotas, este virus de la nariz y la boca.

Pero nuestro estudio muestra que el virus en los aerosoles exhalados está aumentando aún más”, dijo en un comunicado Jianyu Lai, coautor de la investigación.

Estos resultados podrían explicar por qué la variante Alfa se propagó con tanta facilidad en todo el planeta.

También da indicios de lo que puede estar ocurriendo con la variante Delta, entre 40% y 60% más contagiosa que Alfa, y cómo el coronavirus puede seguir adaptándose para transmitirse mejor por el aire.

Otro de los hallazgos de este estudio fue que las mascarillas quirúrgicas y de tela bloquearon aproximadamente el 50% de la cantidad de virus que exhalaron las personas infectadas. Esta protección es significativa, pero “modesta”, escribieron.

Por esa razón, los autores (as) recomiendan el uso de mascarillas más ajustadas y de mejor calidad, así como la priorización de otras medidas de control (ventilación, filtración y saneamiento de aire), que se deben aplicar mientras la población aún no está completamente vacunada.

La investigación la realizan científicos (as) de la Universidad de Maryland en Estados Unidos de América y fue publicada en la revista Clinical Infectious Diseases.

Fuente: UM