UCR distribuirá productos para control biológico de plagas

Alina Rodríguez R., S.U.

La protección de la salud humana y el ambiente es uno de los fines de los productos naturales para controlar plagas en cultivos.

Pensando en una alternativa a los agroquímicos que impactan de manera negativa la salud y el ambiente, profesionales del Laboratorio de Microbiología Agrícola del Centro de Investigaciones Agronómicas de la Universidad de Costa Rica (CIA-UCR) formularon productos de base natural para el control de plagas y acaban de firmar un contrato para comenzar a distribuirlos.

Los biofertilizantes permitirán reducir el uso de agroquímicos y cuidar el medio ambiente manteniendo la productividad de los cultivos.

Según explicó la ingeniera Marena Chavarría Vega, del CIA, en el Laboratorio se dieron a la tarea de crear solamente productos biológicos. “Se ha venido disminuyendo desde hace años el uso de agroquímicos; sin embargo, nuestros productores no cuentan con otras opciones”, detalló.

En el país se han comercializado anteriormente productos biológicos hechos a base de cepas extranjeras que a la hora de colocarse en el suelo, no se adaptan y no dan los resultados esperados.

Estos productos han creado desconfianza en el sector agrícola hacia los productos biológicos, problemática que los investigadores de la UCR esperan solventar, al firmar un contrato con la empresa Biagro S.A., lo que permitirá distribuir los propios productos creados con organismos nativos.

Soluciones reales

La Ing. Chavarría recordó cómo, hace un tiempo, en un encuentro con productores de la Zona Norte del país llevó a los participantes revistas de agronomía, porque pensó que les podían interesar los artículos.

A la semana siguiente, cuando volvió, los agricultores le manifestaron que las revistas eran para “personas estudiadas” y que ellos necesitaban soluciones reales que pudieran aplicar fácilmente.

Fue en ese momento cuando la ingeniera decidió, junto a sus compañeros del laboratorio, que toda publicación que realizaran debía traducirse en productos concretos para el sector agrícola.

Por medio de la gestión de la Unidad de Gestión y Transferencia del Conocimiento para la Innovación (PROINNOVA), el Laboratorio contactó a Lorena Carballo, con quien firmó un contrato para distribuir los productos.

“Nosotros no tenemos la capacidad como para llegar a todo el sector agrícola; para eso deberíamos tener un departamento de ventas y ese no es el propósito de la Universidad”, explicó Chavarría.

Carballo fue escogida por tener experiencia trabajando con productos orgánicos, ya que es certificadora orgánica. Además, la empresaria ha trabajado con el CIA, lo que le da una mejor comprensión del concepto de los productos que se manejan.

“Ella tiene contactos en el sector con muchos productores, su formación la hizo en agronomía y como trabajó aquí conoce el teje y maneje”, afirmó Chavarría, al referirse a su nueva aliada.

Los productos se van a distribuir en el país, en primera instancia, pero Chavarría hizo ver que algunos productores, como cañeros de otros países de la región, ya han manifestado su interés.

El Laboratorio desarrolla biofertilizantes, además de una amplia gama de microorganismos para ser utilizados y que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo. Con el apoyo de PROINNOVA han logrado obtener el registro de dos productos más.