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EN ISRAEL

Desarrollan nariz electrónica capaz de "oler" personas infectadas por COVID-19

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Rev. Manrqiue Vindas Segura
César A. Parral

Las "eNoses" pueden detectar infecciones virales, bacterianas y hasta enfermedades no infecciosas.

Las narices electrónicas (eNoses) son máquinas que contienen una serie de sensores que imitan el olfato animal y se pueden desplegar a gran escala con mayor facilidad que los animales.

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Todas las enfermedades tienen olor. Un equipo de investigadores (as) del Instituto Weizmann de Ciencia en Israel, ha desarrollado una nariz electrónica capaz de detectar en tiempo real la infección por COVID-19.

Se trata de una prueba que podría servir tanto para localizar virus en personas con síntomas y asintomáticas. “Esta prueba con una nariz electrónica implica que una optimizada podría tener valor clínico y permitir un diagnóstico eficaz en tiempo real, lo que supondría un gran alivio en la pandemia de la COVID-19”, aseguran sus responsables.

Ya hay estudios que sugieren que los perros pueden utilizar su nariz para detectar a los pacientes con COVID-19, pero dada la magnitud de la pandemia, el despliegue de animales es una solución difícil, apuntan los científicos. En cambio, las narices electrónicas (eNoses) son máquinas que imitan el olfato de los animales y que pueden desplegarse a gran escala.

Las "eNoses" suelen contener una serie de sensores, cada uno de ellos optimizado para un rango químico diferente, y la lectura de su patrón multisensorial puede “entrenarse” para identificar infecciones virales, bacterianas y hasta enfermedades no infecciosas.

Para probar la hipótesis de que la infección por COVID-19 está asociada a un olor corporal detectable por una "eNose", los investigadores (as) hicieron sus experimentos en una estación de pruebas COVID-19 en la que los 500 participantes participantes no tuvieron que bajar del coche en Tel Aviv, Israel.

Sin embargo en esta investigación los científicos no se centraron en el aliento exhalado en sí, sino en observar la vía nasal, identificada como un lugar de infección del coronavirus SARS-Cov-2. Por lo tanto, el objetivo fue “oler” el conducto nasal interno.

A las personas participantes se les entregó una válvula de muestreo desechable que estaba unida al puerto de entrada de la "eNose" mediante un tubo flexible también desechable. Se les indicó que fijaran la válvula a su fosa nasal durante 80 segundos mientras la nariz electrónica extraía muestras de aire. Después, sin salir del vehículo, se sometieron a una prueba de Reacción en Cadena de la Polimersa (PCR, por sus siglas en inglés).

La nariz electrónica capaz de detectar la infección por COVID-19 fue desarrollada por científicos (as) del Instituto Weizmann de Ciencia de Israel.

Fuente: G.I.